Qué ocurre en el interior del soplador
Cada rotor tiene lóbulos en forma de engranajes alargados. Al girar, los lóbulos atrapan aire entre el rotor y la carcasa. Este aire atrapado se transporta desde la entrada hasta la salida sin compresión interna. El volumen permanece constante, por lo que el aumento de presión se produce externamente, normalmente en el sistema que alimenta el soplante.
Los engranajes de sincronización impiden que los rotores se toquen, lo que evita el desgaste y permite un funcionamiento sin aceite. Los rotores nunca entran en contacto entre sí ni con la carcasa, lo que reduce el mantenimiento y el riesgo de contaminación.
