La instalación necesitaba:
- Mejorar la eficiencia energética en todo su proceso de digestión anaerobia.
- Reduzca los tiempos de inactividad y los costes de mantenimiento.
- Cumplir los objetivos medioambientales reutilizando las emisiones de metano.
La digestión anaerobia es fundamental en su proceso de tratamiento, ya que convierte los lodos de depuradora en biogás a través de cuatro etapas: hidrólisis, acidogénesis, acetogénesis y metanogénesis. El metano producido se reinyecta en los digestores para acelerar la actividad microbiana, y el metano sobrante se utiliza para alimentar los equipos de toda la planta.
¿Cuál fue la solución?
Robuschi suministró seis soplantes ROBOX ES_35/2C-BIOATEX-2-PED, cada una de las cuales suministraba:
- Caudal 390 m³/h
- Presión: 810 mbar(g)
Estas soplantes hacen circular el biogás dentro de los digestores, creando un entorno rico en metano que acelera la digestión. Los paquetes ROBOX tienen certificación ATEX (directriz 94/9/CE - grupo II, categoría 2), lo que los hace seguros para aplicaciones de biogás. Admiten presiones de hasta 1.000 mbar(g), vacíos de hasta 500 mbar(g) y capacidades de hasta 2.850 m³/h.
¿Cuál fue el resultado?
- Ahorro de energía: Reducción significativa del consumo de energía.
- Fiabilidad operativa: Menor mantenimiento y tiempo de inactividad.
- Sostenibilidad: La reutilización del metano reduce el impacto ambiental.
- Asistencia: El inventario local y los equipos de servicio formados en fábrica proporcionaron una respuesta rápida y tranquilidad.