Estudio de caso
Robuschi, parte de Ingersoll Rand, contribuye a la transición energética mediante un proyecto piloto que transforma las aguas residuales de la producción de aceite de oliva en valiosa biomasa de algas. El corazón de esta iniciativa es la soplante de lóbulos Robox, seleccionada por su diseño compacto y su rendimiento adaptable. El sistema admite biorreactores fototróficos y heterotróficos, lo que permite una aireación y mezcla eficaces de las suspensiones de microalgas.
Este proyecto financiado por la UE, con sede en Roma, pretende producir una tonelada de biomasa de algas en tres años. La biomasa contiene compuestos como almidón, luteína y betacaroteno, que se están evaluando para su uso en nutracéuticos y bioplásticos. En fases futuras se explorarán otros líquidos residuales, incluido el lactosuero.
Descargue el estudio de caso para obtener un desglose técnico completo e información sobre el proyecto.

